Covenants — Poner condiciones a cómo se gasta el BTC
OP_CAT, CTV y otras propuestas permitirían restringir cómo se pueden gastar bitcoins en el futuro. Es uno de los debates más activos de 2026.
Un covenant —del inglés “pacto” o “estipulación”— es una restricción que se inscribe en una transacción para limitar cómo se pueden gastar los bitcoins que recibe.
La idea, en concreto
Hoy, cuando alguien recibe BTC, solo necesita una firma válida para gastarlo. Con un covenant, el script podría exigir cosas como:
- “Solo se puede enviar a esta dirección concreta.”
- “Solo después de X bloques.”
- “Solo si se respeta una cierta estructura de salidas.”
Esto habilita vault-style wallets (donde el robo se puede revertir si se detecta a tiempo), congresos multi-firma sofisticados, custodia compartida más segura, y bloques de construcción para layer 2.
Las propuestas en debate
Dos protagonistas:
- OP_CAT. Una operación retirada en los primeros días de Bitcoin por miedo a vulnerabilidades. Reintroducirla habilitaría una cantidad enorme de casos de uso. Es la propuesta que más tracción tiene.
- OP_CTV (CheckTemplateVerify). Más conservadora y específica: permite predefinir el “template” de la transacción de salida.
Ambas requieren un soft fork.
El debate, sin azúcar
Los argumentos a favor:
- Habilita mejores L2.
- Hace posibles vaults reales que limitan el daño de un robo.
- Es una mejora ortogonal: quien no la use, no la nota.
Los argumentos en contra:
- Aumenta la complejidad del lenguaje de scripts.
- Puede habilitar usos indeseados (NFTs metidos a martillazos en la cadena, contratos especulativos cargados de problemas).
- “Si funciona, no lo toques” — la conservadora de toda mejora a Bitcoin.
Estado a mayo 2026
Sin consenso suficiente para activar todavía. Las pruebas en testnet llevan más de un año. Posible activación en algún punto de 2026 si convergen los desarrolladores y los operadores de nodos. No es inminente, pero está en la mesa.
Bitcoin avanza despacio porque cada cambio tiene que valerlo. Covenants es exactamente el tipo de mejora que la red prefiere debatir cinco años antes que arriesgarse.